Preparación del pollo:
En una sartén grande o una cacerola, calienta el aceite vegetal a fuego medio-alto.
Añade los cubos de pollo y cocínalos hasta que estén dorados por todos lados. Retira el pollo de la sartén y resérvalo.
Preparación de la base de curry:
En la misma sartén, agrega un poco más de aceite si es necesario y añade la cebolla picada. Cocina hasta que esté suave y translúcida.
Agrega el ajo y el jengibre picados y cocina por unos minutos más, hasta que estén fragantes.
Añadir las especias:
Añade el curry en polvo, la cúrcuma, el comino y el cilantro en polvo a la sartén. Cocina por unos minutos, removiendo constantemente, para tostar ligeramente las especias y liberar sus aromas.
Incorporar los líquidos:
Añade los tomates picados y cocina hasta que se ablanden.
Vierte la leche de coco y el caldo de pollo, removiendo bien para combinar todos los ingredientes.
Cocinar el pollo:
Regresa los cubos de pollo a la sartén. Lleva la mezcla a ebullición, luego reduce el fuego y deja que hierva a fuego lento durante unos 20-25 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa se haya espesado. Si la salsa se espesa demasiado, puedes añadir un poco más de caldo de pollo.
Ajustar el sabor y servir:
Prueba y ajusta la sazón con sal y pimienta al gusto.
Sirve el pollo al curry caliente, decorado con cilantro fresco picado, acompañado de arroz blanco cocido.