Lava el limón y pela su cáscara, evitando la parte blanca (muy amarga).
Hierve el agua y agrega la cáscara. Deja infusionar 5-7 minutos.
Cuela, endulza si deseas y añade canela para un toque extra.
Indicaciones de uso:
Consúmelo en las mañanas para estimular la digestión.
No exceder 2 tazas al día, ya que en exceso puede causar acidez.
2. Té de Cáscara de Limón con Jengibre (Para resfriados)
Ingredientes:
Cáscara de 1 limón
1 rodaja de jengibre fresco
1 cucharadita de miel
250 ml de agua
Preparación:
Hierve el agua con la cáscara de limón y el jengibre por 10 minutos.
Deja reposar 5 minutos, cuela y agrega miel.
Indicaciones de uso:
Ideal para aliviar síntomas de gripe y congestión.
Tomar caliente antes de dormir para mayor efecto.
Precauciones y Recomendaciones
Lava bien el limón para eliminar pesticidas (preferiblemente usa limones orgánicos).
Evita la parte blanca de la cáscara, ya que puede resultar amarga y causar molestias estomacales.
No lo consumas en exceso si sufres de gastritis o reflujo.
Puedes guardar cáscaras secas en un frasco para usarlas luego en infusiones.
Conclusión
El té de cáscara de limón es una forma económica y natural de aprovechar los nutrientes del limón, mejorando la digestión, la inmunidad y el bienestar general. Incorporarlo a tu rutina, con moderación, puede ser un gran aliado para una vida más saludable.