Esta tarta de sobaos y quesitos es una de esas recetas fáciles, rápidas y deliciosas que se convierten en favoritas desde la primera vez. No necesita horno, y tiene una textura suave y un sabor que encantará a todos, especialmente a los más pequeños. Perfecta para postres, desayunos o meriendas, esta tarta combina la cremosidad del queso con la esponjosidad de los sobaos y el toque dulce del caramelo. ¡Te costará comer solo un trozo!
En un cazo, añade los 80 gr de azúcar y las 2 cucharadas de agua. Cocina a fuego medio hasta obtener un caramelo dorado. Vierte con cuidado en el fondo del molde y extiende rápidamente por toda la base.
Reserva un vaso (aproximadamente 150 ml) de la leche y disuelve en frío los dos sobres de cuajada. Remueve bien y reserva.
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En otro cazo, añade el resto de la leche (650 ml), los quesitos y los 100 gr de azúcar. Calienta a fuego medio, removiendo para que se integren y los quesitos se fundan completamente.
Añade la leche con la cuajada disuelta al cazo y sigue removiendo a fuego medio hasta que la mezcla espese ligeramente (sin que llegue a hervir). Retira del fuego y deja templar durante 5-10 minutos.
Vierte la mezcla sobre el molde caramelizado. Coloca los sobaos sobre la mezcla con la parte más lisa hacia abajo (para que se vean al desmoldar). Si quedan huecos, corta trozos para rellenarlos bien. Presiona ligeramente para que queden bien asentados.
Cubre el molde con film transparente y guarda en el frigorífico un mínimo de 6 horas, mejor de un día para otro, hasta que cuaje por completo. Desmolda con cuidado sobre una bandeja y ¡lista para disfrutar!
Puedes sustituir los quesitos por queso crema tipo Philadelphia si prefieres un sabor más suave y cremoso. Si no tienes sobres de cuajada, utiliza gelatina neutra (sigue las indicaciones del envase para cuajar 800 ml de líquido).