Sopa de coliflor asada con queso cheddar y ajo: una celebración de sabores

Prepare el ajo para asar: retire las capas exteriores, corte ¼ de la parte superior para exponer los dientes, rocíe con un poco de aceite y envuélvalo en papel de aluminio. Dispóngalo en el plato con la coliflor.
Cocine durante 30-35 minutos, volteando los floretes a mitad de la cocción para obtener una cocción uniforme.
Salteado de cebolla:
Mientras se asa la coliflor, calienta una cucharada de aceite de oliva en una cacerola a fuego medio.
Agrega la cebolla picada y saltea hasta que esté transparente, aproximadamente de 5 a 8 minutos.
Montaje:
En una licuadora, combine la cebolla, la coliflor asada, el ajo (exprimido de la cáscara), el caldo, la sal y la pimienta.

Licúa hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
La olla de cocción lenta moderna:
Transfiera la sopa en puré a la cacerola y caliente a fuego medio.
Llevar a ebullición, agregar el queso cheddar rallado y cocinar a fuego lento durante 10-15 minutos.
Ajusta el condimento a tu gusto.
La porción:
Adorne cada plato de sopa con cebolla verde en rodajas y un poco de queso cheddar rallado.
Sirve caliente, acompañado de picatostes o pan rústico tostado para darle un toque crujiente.
Consejos de preparación

Para una sopa más espesa: si prefieres una sopa más espesa, reduce la cantidad inicial de caldo. Siempre puedes agregar más después para ajustar la consistencia.
Variante vegana: Para una versión vegana, utiliza caldo de verduras y sustituye el cheddar por un queso vegetal que se derrita bien.
Almacenamiento: Esta sopa se conserva maravillosamente en el refrigerador durante aproximadamente 3 días, o se puede congelar para usarla más adelante.
En pocas palabras: un reconfortante viaje culinario

Leave a Comment