A muchas personas en todo el mundo les encantan las papas al horno porque son versátiles y deliciosas. Su cáscara crujiente y su interior esponjoso las convierten en un delicioso plato principal o guarnición. Adaptable al gusto personal, esta sencilla receta eleva las papas a un nuevo nivel de exquisitez.
Ingredientes: papas rojizas o cualquier tipo de papa que se pueda hornear.
Opcional: mantequilla derretida o aceite de oliva.
Sal marina.
Agregue condimentos a su gusto, como salsa, crema agria, queso, cebollino o tocino.
Instrucciones:
Precaliente el horno a 200 °C (400 °F).
Frote bien las papas bajo el chorro de agua para eliminar la suciedad.
Séquelas con cuidado con un paño de cocina limpio.
Para que escape el vapor durante el horneado, pinche las papas en varios puntos con un tenedor.
Sazone las papas con sal y aceite de oliva.
Colóquelas inmediatamente en una bandeja para hornear cubierta con papel vegetal o en una rejilla del horno.
Después de 45 a 60 minutos en el horno, o cuando al pincharlas con un tenedor la piel esté crujiente y suave, compruebe el punto de cocción.
Consejo: Use papas del mismo tamaño para asegurar una cocción uniforme.
Asegúrese de que las papas no exploten en el horno pinchándolas con un tenedor.
Aplicar más aceite y sal a las papas antes de hornearlas dará como resultado una superficie más dura y crujiente.
Las papas son beneficiosas para la salud, ya que contienen mucha fibra, potasio, vitaminas C y B6, y otros nutrientes.
Sin mantequilla ni queso añadidos, las papas al horno tienen muy pocas calorías y grasas.
Desglose de calorías: (Cada plato)
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