Prepara tres platos hondos: uno con harina, otro con huevos batidos (ligeramente salados y con pimienta) y otro con pan rallado mezclado con queso parmesano rallado, ajo en polvo, orégano, pimentón, sal, pimienta y pimienta de cayena (si se usa). Mezcla bien el pan rallado para distribuir las especias uniformemente.
3. Reboza el calabacín
Enharina cada rodaja de calabacín, retirando el exceso. Luego, pásala por los huevos batidos y rebózala en el pan rallado, presionando ligeramente para que se adhiera bien. Coloca las rodajas empanizadas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, en una sola capa, sin superponerlas.
4. Precalienta el horno
Precalienta el horno a 220 °C (termostato 7, con ventilador). Pincela o rocía ligeramente las rodajas de calabacín con aceite de oliva para que queden crujientes.
5. Hornear
Colocar en el centro del horno y hornear durante 20-25 minutos, volteando las rebanadas a la mitad del tiempo (después de 10-12 minutos) para que se doren uniformemente. Las chips deben quedar doradas y crujientes. Para un acabado más crujiente, gratinar durante 1-2 minutos al final, vigilándolas para evitar que se quemen.
6. Opción Airfryer (Opcional)
Para una versión que se ajuste a sus preferencias de recetas Airfryer, precalentar la Airfryer a 200 °C durante 3 minutos. Colocar las rebanadas empanizadas en la cesta en una sola capa, evitando que se superpongan (cocinar en tandas si es necesario). Pincelar o rociar ligeramente con aceite de oliva. Hornear durante 10-12 minutos, agitando la cesta o volteando las rebanadas a la mitad del tiempo, hasta que estén doradas y crujientes.
7. Servir
Sirva las chips de calabacín crujientes calientes o templadas, adornadas con perejil picado (opcional) para un toque de frescura. Sírvelas con una salsa de yogur con ajo (mezcla 100 g de yogur natural, 1 diente de ajo machacado y 1 cucharada de zumo de limón) o con una salsa marinara caliente. Estas patatas fritas maridan a la perfección con una ensalada verde (como nuestra ensalada de pepino), carnes a la parrilla (como nuestro pollo cordon bleu) o como aperitivo con un vino blanco seco (Sauvignon Blanc) o una limonada casera.
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