El pollo relleno es un clásico navideño que nunca pasa de moda. Su origen se remonta a la tradición europea de rellenar aves como pavo o pollo en épocas festivas, simbolizando abundancia y unión familiar. Esta receta es perfecta para lucirte en la cena de Navidad, ofreciendo un plato jugoso, lleno de sabor y con una presentación espectacular.
Asegúrate de que el pollo está completamente limpio y sin vísceras. Salpimienta el interior.
Mezcla en un bol la carne picada de cerdo y pollo con el tocino. Remoja la miga de pan en la leche y añádela a la mezcla de carne. Añade el ajo picado, las ciruelas pasas, los orejones, los piñones y la manzana pelada y cortada en dados pequeños. Incorpora el vino blanco o licor y mezcla bien hasta obtener una pasta homogénea.
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Suquet de Pescado y Marisco
Introduce el relleno en el pollo por la abertura. Asegúrate de presionarlo ligeramente para que quede bien distribuido. Cierra el pollo atando las patas con un cordel de cocina o cosiéndolo para evitar que el relleno se salga.
Coloca el pollo en una bandeja de horno, rocíalo con aceite de oliva y espolvorea hierbas aromáticas como romero o tomillo para darle más sabor.
Precalienta el horno a 180 ºC. Hornea el pollo durante 10 minutos a esta temperatura y luego reduce a 150 ºC. Cada 10 minutos, rocía el pollo con un chorrito de vino o licor para que no quede seco. Cocínalo durante 45-60 minutos, hasta que el pollo esté bien dorado y hecho por dentro.
Acompaña el pollo relleno con patatas panadera, manzanas asadas o una guarnición de tu elección.