Croissant de Mantequilla

Cómo preparar Croissant de Mantequilla
El croissant de mantequilla está delicioso. Este bollito gusta tanto internacionalmente porque queda muy tierno y jugoso, y con un sabor exquisito gracias a la mantequilla. Es perfecto para tomar en el desayuno o en la merienda, aunque lo cierto es que apetece a cualquier hora del día.
Para hacer un riquísimo croissant de mantequilla, lo primero que debemos hacer es echar en un bol la sal, el azúcar y la levadura seca. Mezclamos bien y añadimos el agua, y comenzamos a remover primero con unas varillas y después amasamos con las manos hasta obtener una masa homogénea. Entonces añadimos 75 gramos de mantequilla, que tiene que estar a temperatura ambiente, y amasamos de nuevo hasta que la masa vuelva a ser homogénea.

Colocamos la masa en un bol lo suficientemente grande. Lo tapamos con un trapo de cocina ligeramente humedecido y la dejamos reposar sesenta minutos. Transcurrido este tiempo estiramos la masa con un rodillo de cocina hasta dejar la plancha con un grosor de un centímetro y medio. Después, envolvemos la plancha en film y conservamos en el frigorífico, mejor si es una noche completa.#
Cuando estemos a punto de sacar la masa del frigorífico envolvemos el resto de mantequilla, que tiene que estar blanda, en papel film, y amasamos con el rodillo hasta dejarla con un grosor de un centímetro. Entonces sacamos la masa del frigorífico, la quitamos el film y colocamos encima la mantequilla estirada. Envolvemos la mantequilla con la masa y amasamos con el rodillo, repitiendo la operación de envolver la mantequilla con la masa y amasar hasta conseguir que el conjunto sea homogéneo.

Estiramos la masa con el rodillo hasta dejarla con una forma de rectángulo fino, de más o menos el doble de largo que de ancho. Entonces cortamos la masa en triángulos. A cada triángulo le damos un corte de un centímetro en su base y enrollamos desde la base hacia arriba. A continuación doblamos la masa ligeramente por sus extremos para darla la forma de un croissant.

Ponemos a precalentar el horno a 180º C., con calor por arriba y por abajo. Cuando este caliente colocamos los croissants sobre una bandeja forrada con papel de horno. Después los pintamos con un poco de huevo batido y la ayuda de una brocha de cocina y metemos al horno durante un cuarto de hora. Cuando los croissants estén listos sacamos la bandeja y dejamos enfriar los croissants antes de consumirlos. ¡Deliciosos!

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