Costilla de cerdo guisada.

Preparar las Costillas:

Salpimentar las costillas de cerdo al gusto.

En una cazuela grande, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-alto.

Dora las costillas por todos los lados hasta que estén bien selladas. Retíralas y resérvalas.

Preparar el Sofrito:

En la misma cazuela, añade las cebollas picadas y los ajos, y sofríe hasta que estén dorados y transparentes.

Añade los tomates pelados y picados, y cocina hasta que se deshagan y formen una salsa.

Añadir las Verduras:

Incorpora los pimientos en tiras y las zanahorias en rodajas. Cocina durante unos minutos hasta que se ablanden un poco.

Incorporar las Costillas:

Vuelve a poner las costillas en la cazuela, junto con el pimentón dulce, y mezcla bien con el sofrito de verduras.

Añade las hojas de laurel.

Agregar el Líquido:

Vierte el vaso de vino tinto y deja que se evapore el alcohol durante unos minutos.

Añade el vaso de caldo de carne o agua, asegurándote de que las costillas queden bien cubiertas. Si es necesario, añade un poco más de líquido.

Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y tapa la cazuela.

Guisar:

Cocina a fuego lento durante aproximadamente 1.5 a 2 horas, o hasta que las costillas estén tiernas y la carne se desprenda fácilmente del hueso. Remueve de vez en cuando y ajusta la sal si es necesario.

Servir:

Retira las hojas de laurel antes de servir.

Espolvorea con perejil fresco picado.

Sirve caliente, acompañado de puré de patatas, arroz blanco o una ensalada fresca.

Leave a Comment