Primero comenzamos quitándole la cascara al os limones, aunque solo tienes que cortar la parte de arriba de la cascara. Tu limón solamente se quedará con la parte cítrica y la parte blanca y todo lo blanco que quede pegado a la cascara, lo puedes quitar racándola con la punta de un cuchillo.
Luego, colocamos las cascaras que hemos cortado sobre un recipiente de cristal y luego le agregamos alcohol comestible hasta que el limón esté completamente cubierto.
Revolvemos un poco haciendo que el alcohol se incorpore hasta en la última cascara de limón y lo dejaremos reposar durante unos minutos hasta que veamos que el limón se haya asentado en la parte baja.
Luego tendrás que volver a mezclar ligeramente con la pala de madera y luego dejaremos reposar nuestra mezcla durante 7 días, asegurándonos de que no reciba ni un rayo de sol al frasco. Tiene que estar dentro de un lugar completamente oscuro sin luz ni nada y cada 2 o 3 días tienes que mover el alcohol muy ligeramente.
Una vez que hayan pasado 7 días, vamos a colar el alcohol 2 veces separándolo de las cascaras de limón.
Jarabe para el Limoncello casero
Dejamos todo tal cual está, lo único que haremos será colocar los 3 litros de agua en una cacerola de acero inoxidable (no puede ser de aluminio) y le agregamos el total del azúcar para crear el jarabe.
Luego lo llevamos a fuego y cuando comience el proceso de ebullición lo dejaremos por 10 minutos más.
Retiramos la cacerola del fuego y lo dejamos enfriar hasta que esté a temperatura ambiente.
Mezcla del alcohol y el jarabe
Una vez frío, revolvemos y le agregamos el alcohol que previamente hemos colado.
Luego lo mezclamos un rato dentro de la cacerola y lo embotellamos para darle un toque más especial.
Esta mezcla la dejaremos reposar unos 5 días.
Luego lo dejaremos enfriar en la heladera durante in día entero.
¿Qué es el alcohol comestible?
El alcohol comestible, también conocido como alcohol etílico o etanol, es un tipo de alcohol que es seguro para el consumo humano en cantidades moderadas. Se utiliza comúnmente en la fabricación de bebidas alcohólicas, así como en la preparación de alimentos y productos farmacéuticos.