1.
Té de jengibre (infusión)
Ingredientes:
1 trozo de raíz de jengibre (2–3 cm), pelado y en rodajas
2 tazas de agua
Opcional: miel, limón, canela
Preparación:
Hervir el agua.
Añadir el jengibre y dejar hervir a fuego lento por 10–15 minutos.
Colar y servir. Puedes agregar miel o limón al gusto.
2.
Jengibre fresco en comidas
Puedes rallarlo o picarlo finamente y añadirlo a sopas, salteados, curry, o ensaladas.
También combina muy bien con ajo y cebolla.
3.
Jugo de jengibre
Ingredientes:
1 trozo de jengibre (pelado)
Zumo de limón
Agua
Miel o stevia (opcional)
Preparación:
Licuar todo y beber frío o tibio como tónico digestivo.
4.
Jengibre en polvo
Ideal para preparar batidos, galletas, panes o espolvorear en infusiones.
Menos potente que el jengibre fresco, pero más fácil de almacenar.