Reposo:
Apagá el fuego y dejá reposar la infusión durante 30 minutos. Una vez que esté fría, colala y pasala a un frasco con atomizador.
Aplicación:
Con el pelo limpio o seco, rociá el líquido directamente sobre el cuero cabelludo y masajeá con las yemas de los dedos durante al menos 5 minutos. No hace falta enjuagar. Aplicalo todos los días o mínimo 3 veces por semana.
Beneficios de cada ingrediente:
Laurel: Estimula la circulación, refuerza los folículos capilares y ayuda a evitar la caída.
Jengibre: Tiene efecto vasodilatador, lo que favorece la llegada de nutrientes al cuero cabelludo.
Romero: Uno de los mejores aliados para el crecimiento, estimula y fortalece.
Pepa de palta: Rica en antioxidantes y aceites que nutren profundamente la raíz.
Canela: Estimula el flujo sanguíneo, lo que acelera el crecimiento.
Clavos de olor: Tienen propiedades antimicrobianas que limpian el cuero cabelludo y ayudan al fortalecimiento.
Consejos:
Constancia: Como todo tratamiento natural, los resultados se ven con el uso regular. Sé constante al menos durante 4 semanas.
Conservación: Guardá el preparado en la heladera por hasta 7 días. Si cambia el olor, desechalo y prepará uno nuevo.
Complementá con alimentación sana: Aumentá el consumo de alimentos ricos en zinc, omega 3, hierro y proteínas.
No apliques en cuero cabelludo irritado: Si tenés heridas o descamación, consultá primero con un dermatólogo.
Se puede usar también como prelavado: Aplicá el tónico, dejalo actuar 1 hora con gorra térmica y luego lavá normalmente.
Este tónico es una excelente alternativa natural para devolverle fuerza, brillo y vida a tu pelo.
Con disciplina, vas a notar cómo empiezan a nacer nuevos cabellos donde antes no había nada.