Lava y corta el kiwi, banana, caqui y las fresas en rodajas finas. Pela la mandarina y deshazte de las fibras blancas.
Crear la Mezcla Gelatinosa:
En una cacerola, combina 100 ml de agua, 100 ml de leche y 8 gramos de agar-agar.
Lleva a ebullición removiendo continuamente.
Agrega el yogur y la leche condensada, y continúa cocinando sin que hierva por 4 minutos.
Base de Galletas:
Tritura 100 gramos de galletas y mézclalas con 150 ml de leche.
Forma una base uniforme en un molde (aproximadamente 25×16 cm).
Preparar la Crema Pastelera:
En un bowl, mezcla la yema de huevo, la vainilla, el azúcar y la maicena.
Incorpora lentamente la leche caliente (400 ml) y la crema de leche. Cocina a fuego medio hasta espesar.
Montaje del Pastel:
Vierte la mezcla gelatinosa sobre la base de galletas y deja reposar 4 horas en la nevera.
Añade una capa de crema pastelera y decora con las frutas preparadas.
Enfría durante 2-3 horas más antes de servir.
Variedad de Frutas:
Si deseas experimentar, puedes añadir frutas como piña o arándanos, que aportan un toque ácido perfecto para equilibrar el dulzor.
Sustituir el Agar-agar:
Si no tienes agar-agar, puedes usar gelatina sin sabor. Disuelve 10 gramos de gelatina en 100 ml de agua caliente para obtener una textura similar.
Crema con un Toque Extra:
Añade una pizca de ralladura de limón o naranja a la crema pastelera para un sabor más fresco.
Endulzante Natural:
Sustituye la leche condensada por miel o jarabe de arce si prefieres una opción más saludable.
Decoración Final:
Espolvorea un poco de coco rallado o almendras fileteadas antes de servir para un acabado más profesional.
Resultado Final:
Siguiendo estos pasos y consejos adicionales, obtendrás un pastel que no solo se ve impresionante, sino que también se derrite en la boca. Ideal para ocasiones especiales o simplemente para darte un capricho dulce.
También, podrás visualizar cada paso de la receta, mediante el siguiente link del canal de Immer Appetitlich: