Enjuagá el perejil bajo agua corriente para retirar el bicarbonato.
Colocá las hojas sobre un paño limpio o toallas de papel y secá completamente. Es fundamental que no queden restos de humedad.
Guardá el perejil en un frasco de vidrio limpio, con toallas de papel en el fondo para absorber la humedad.
Conservación en la heladera
Cerrá el frasco herméticamente y guardalo en la parte más fresca de la heladera. Este método permite que el perejil conserve su frescura y sabor hasta por un mes.
Con este método sencillo, podés disfrutar de perejil fresco siempre que lo necesites y darle a tus platos ese toque único que tanto los caracteriza.
Es rico en vitaminas A, C y K, esenciales para fortalecer el sistema inmunológico, mantener huesos sanos y promover una buena visión.
Además, contiene hierro y ácido fólico, lo que lo convierte en un excelente aliado para quienes buscan mejorar su dieta.
Esta planta aromática también es conocida por sus propiedades antioxidantes, que ayudan a combatir los radicales libres y a mantener el bienestar general del organismo.
Cómo conservar el perejil fresco durante más tiempo