Instrucciones:
Precalentar el horno:
Precalienta el horno a 120°C (250°F). Forra una bandeja de horno con papel encerado y dibuja un círculo de aproximadamente 20 cm de diámetro como guía para formar la pavlova.
Preparar el merengue:
En un tazón grande, bate las claras de huevo a velocidad media hasta que comiencen a formar picos suaves.
Poco a poco, añade el azúcar, una cucharada a la vez, mientras continúas batiendo. Sigue batiendo hasta que el merengue esté brillante y forme picos firmes (esto puede tardar unos 7-10 minutos).
Incorpora el vinagre o jugo de limón, la maicena y la esencia de vainilla, y bate hasta que estén bien mezclados.
Formar la pavlova:
Coloca el merengue en la bandeja de horno, dentro del círculo marcado. Usa una espátula para esparcir el merengue en forma de disco, dejando los bordes un poco más altos que el centro para formar un borde que contenga la cobertura.
Hornear:
Hornea la pavlova en el horno precalentado durante 1 hora y 15 minutos, o hasta que esté seca al tacto y ligeramente crujiente por fuera.
Apaga el horno y deja que la pavlova se enfríe completamente dentro del horno con la puerta entreabierta. Esto ayuda a evitar que el merengue se agriete demasiado.
Preparar la cobertura:
Mientras la pavlova se enfría, bate la crema con el azúcar glass hasta que forme picos suaves.
Montar la pavlova:
Justo antes de servir, coloca la pavlova en un plato grande. Rellena el centro con la crema batida y decora con las frutas frescas de tu elección.
¡Disfruta de esta elegante y deliciosa pavlova, crujiente por fuera y suave por dentro, ideal para cualquier ocasión especial!