Mi madre los hacía hace 45 años, a mis hijos les encantan, ¡y ahora mis nietos los piden todo el año!

En una cacerola, mezcle las manzanas o los duraznos secos con el agua.
Poner a hervir, luego tapar, reducir el fuego y cocinar a fuego lento durante 30 minutos, hasta que esté tierno.
Retirar del fuego, machacar ligeramente si es necesario y añadir el azúcar y la mantequilla. Dejar enfriar.
2. Preparar el relleno de fruta (manzanas frescas)

Derretir la mantequilla en una sartén.
Añade las manzanas picadas, el azúcar, la canela y el jugo de limón.
Cocine a fuego medio durante 15 minutos, hasta que esté tierno. Macháquelo ligeramente y déjelo enfriar.
3. Montar los bizcochos

Sobre una superficie ligeramente enharinada, extienda cada galleta formando un círculo de unos 13 cm (5 pulgadas) de espesor.
Coloque aproximadamente 1 cucharada de relleno en la mitad de cada círculo.
Humedezca los bordes con agua, doble y presione los bordes con un tenedor para sellar.
4. Freír las tortas

Calentar 1,2 cm de aceite vegetal en una sartén hasta que alcance los 190°C (370°F).
Añade con cuidado las tortas (sin amontonarlas) y fríelas hasta que estén doradas, dándoles vuelta una vez.
Transfiera a toallas de papel para drenar el exceso de aceite.
5. Servir:
Deje enfriar un poco los pastelitos antes de comerlos. Disfrútelos solos o sírvalos con helado, crema batida o salsa de caramelo.

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