Mi abuela hacía esto todos los años, pero siempre se me olvidaba anotarlo. ¡Me alegra mucho haber encontrado algo parecido a lo que ella hacía!

1. En un tazón grande, combine el azúcar y el queso crema y bata hasta que estén bien combinados.
Segundo, incorpore la crema batida con movimientos envolventes.
3. Mezcle las mandarinas, las fresas cortadas y la piña triturada (después de escurrirlas) con la mezcla cremosa. Asegúrese de que las frutas se integren uniformemente revolviendo.
4. Extienda las nueces pecanas picadas y las cerezas al marrasquino cortadas por la mitad uniformemente sobre la mezcla.
5. Para evitar que las rodajas de plátano se doren, mézclelas con el jugo de limón en un tazón pequeño. Luego, agregue los plátanos a los ingredientes de la ensalada y revuelva suavemente.
En un molde de 23×33 cm, distribuya la ensalada de frutas uniformemente. Refrigere por un mínimo de cuatro horas, o hasta que esté sólida, tapada.
Paso 7: Sáquela del congelador y déjela reposar de 10 a 15 minutos antes de servir. Disfrútela después de cortarla en cuadritos. Consejos y variaciones
Sustituye el queso crema por queso bajo en grasa o Neufchâtel, y usa una cobertura batida ligera en lugar de crema para batir para una versión más ligera. Las nueces pecanas tostadas realzarán aún más su sabor natural. Además, esta receta es muy versátil; puedes cambiar fácilmente las frutas por las de temporada o las que prefieras. Se pueden crear deliciosas variantes con melocotones, mangos o incluso una combinación de frutos rojos. Un chorrito de ron o licor de naranja puede aportar un toque elegante si buscas realzar el sabor.

Para obtener una textura cremosa, asegúrate de secar bien las frutas enlatadas o congeladas. Para completar, coloca cada rebanada en un plato con lechuga para que quede crujiente y atractiva.

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