Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio.
Sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén dorados.
Agrega la carne molida y cocina hasta que esté bien dorada.
Incorpora la salsa de tomate, el orégano y la albahaca. Cocina a fuego lento por 15 minutos. Ajusta sal y pimienta al gusto.
Preparar las láminas de pasta:
Cocina las láminas según las instrucciones del paquete. Escúrrelas y resérvalas.
Montar la lasaña:
En un molde para horno, coloca una capa de salsa de carne en el fondo.
Añade una capa de láminas de lasaña.
Cubre con una capa de bechamel y espolvorea queso mozzarella.
Repite el proceso hasta completar el molde, terminando con una capa de queso parmesano.
Hornear:
Precalienta el horno a 180 °C.
Hornea la lasaña durante 25-30 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y burbujeante.
Consejos para servir y almacenar:
Deja reposar la lasaña por 10 minutos antes de cortarla para que mantenga su forma.
Puedes almacenar los restos en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días o congelarla por hasta 2 meses.
Variantes:
Sustituye la carne molida por pollo desmenuzado o carne vegetal para una versión distinta.
Añade espinacas o champiñones entre las capas para un toque de vegetales.
Usa queso ricotta mezclado con espinacas en lugar de bechamel para una textura diferente.
FAQ:
¿Puedo usar láminas de lasaña sin cocer?
Sí, pero asegúrate de agregar más salsa para que se cocinen correctamente en el horno.
¿Puedo preparar la lasaña con anticipación?
Claro, puedes montarla el día anterior y hornearla justo antes de servir.
¿Qué puedo usar si no tengo bechamel?
Puedes sustituirla por crema espesa o una mezcla de queso ricotta y huevo.