La madre de Depp sufrió depresión e intentó suicidarse, dejándolo expuesto a un trauma aún mayor. A los once años, tomaba sus pastillas recetadas, y a los catorce, experimentaba con drogas: formas de mitigar el dolor de un hogar sin seguridad. Abandonó la escuela secundaria en 1979, se unió a una banda y se inició en la actuación casi por accidente, gracias a una sugerencia de Nicolas Cage. Sus primeros papeles en Pesadilla en Elm Street y Comando especial le dieron fama, pero Depp se resistió a los moldes convencionales de Hollywood, buscando papeles y colaboraciones poco convencionales. Su interpretación del capitán Jack Sparrow en Piratas del Caribe consolidó su estatus de icono, combinando carisma y excentricidad.