Preparar los soportes
Colocá la mezcla sobre tapitas de botellas, algodón o sobre pequeños cartoncitos. Esto facilitará que las hormigas se acerquen, coman o lleven el cebo al hormiguero.
Ubicar estratégicamente
Poné estas trampas en los lugares donde ves mayor actividad de hormigas: esquinas, cerca de zócalos, entradas de nidos en el jardín o debajo de muebles. No las pongas directamente sobre la tierra si está muy húmeda, porque la mezcla puede disolverse rápidamente.
Dejar actuar sin mover
No limpies el área ni las hormigas que ves: ellas llevarán la mezcla al hormiguero, envenenando al resto de la colonia. Repetí este procedimiento una vez por semana si la infestación es grande.
Retirar luego de unos días
Después de 3 a 5 días, deberías notar una disminución importante de la actividad de hormigas. Podés retirar los restos de las trampas y limpiar la zona.
Consejos:
Mantené fuera del alcance de niños y mascotas, aunque no es un veneno altamente tóxico, debe manipularse con cuidado.
Si querés potenciar la mezcla, podés usar miel en vez de azúcar.
Para exteriores, colocá las trampas en botellas cortadas por la mitad o en frascos con tapa agujereada para protegerlas de la lluvia.
Usá guantes para preparar y colocar la mezcla si tenés piel sensible.
Con este truco vas a poder combatir a las hormigas sin llenar la casa de químicos ni aerosoles.
Y lo mejor: actuás directamente sobre el nido, eliminando el problema desde adentro.