CHICHARRÓN DE CERDO CRUJIENTE.

– Corta la piel de cerdo en trozos de unos 5×5 cm (no muy grandes para que se frían parejo).
– En una olla grande, hierve los trozos con el agua, la sal y el bicarbonato (si usas) por 30–40 minutos. Esto ablanda la piel y derrite parte de la grasa.
– Escurre y seca muy bien los trozos con papel absorbente.
2. Primera fritura (a fuego medio):
– Calienta aceite en una sartén honda o freidora a 160°C (mediano-bajo).
– Fríe los trozos en tandas por 10–15 minutos, hasta que estén dorados pero aún no crujientes. Esto termina de derretir la grasa interna.
– Sácalos y escúrrelos en papel absorbente.
3. Segunda fritura (¡a tope de temperatura!):
– Sube el fuego hasta que el aceite llegue a 190–200°C (alto).
– Vuelve a freír los trozos por 2–3 minutos hasta que se inflen como globos y queden dorados y ultra crujientes. ¡Esta es la clave!
– Retira y escúrrelos otra vez en papel absorbente.
✓ 4. Toque final:
– Espolvorea con sal al gusto o con un poco de limón y salsa picante si prefieres.
✓ Tips para el éxito:
– Secar bien los trozos después de hervirlos y evitarlos salpicaduras peligrosas al freír.
– No llenes la sartén de aceite; los trozos necesitan espacio para inflarse.
– Si la piel no se infla, puede faltar temperatura en la segunda fritura

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