Preparación:
Prepara las verduras:
Ralla el calabacín, la papa y la zanahoria. Coloca todo en un colador, añade un poco de sal y deja reposar 10 minutos. Luego, exprime muy bien con tus manos o un paño limpio para quitar el exceso de agua (¡este paso es clave!).
Mezcla los ingredientes:
En un bol grande, combina las verduras escurridas, el huevo, pan rallado, queso (si usas), ajo, cebolla, perejil, sal y pimienta. Mezcla hasta tener una masa compacta. Si está muy húmeda, añade un poco más de pan rallado.
Forma las albóndigas:
Con las manos ligeramente húmedas, haz bolitas del tamaño de una nuez. Puedes aplanarlas ligeramente si prefieres un estilo tipo falafel.
Cocina al gusto:
Al horno: Coloca las albóndigas en una bandeja con papel vegetal, pincela con aceite de oliva y hornea a 200 °C unos 20-25 minutos, volteándolas a mitad de cocción.
A la sartén: Fríe en una sartén con un poco de aceite de oliva, hasta que estén doradas por todos los lados.
Consejos:
Puedes añadir especias como comino, curry o cúrcuma para un toque distinto.
Si quieres hacerlas veganas, sustituye el huevo por una cucharada de semillas de chía o lino remojadas en agua.
Acompaña con salsa de yogur, tzatziki o hummus para mojar.