Albóndiga de pollo.

Preparar la Mezcla de Albóndigas:

En un bol grande, mezcla 500 g de carne de pollo molida, 1 huevo, 1/2 taza de pan rallado, 1/4 taza de leche, 2 dientes de ajo picados, 1/2 cebolla picada, 1/4 taza de perejil fresco picado, y 1/4 taza de queso parmesano rallado si lo deseas.

Sazona con sal y pimienta al gusto.

Mezcla todos los ingredientes hasta que estén bien combinados.

Formar las Albóndigas:

Con las manos ligeramente humedecidas, toma pequeñas porciones de la mezcla y forma bolas del tamaño de una nuez.

Coloca las albóndigas en una bandeja y refrigéralas durante unos 15-20 minutos para que mantengan mejor su forma al cocinarlas.

Cocinar las Albóndigas:

Calienta una sartén grande a fuego medio y añade suficiente aceite de oliva para cubrir el fondo de la sartén.

Fríe las albóndigas en tandas, asegurándote de no abarrotar la sartén. Cocina cada lado durante unos 3-4 minutos, hasta que estén doradas y cocidas por dentro.

Retira las albóndigas de la sartén y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Servir:

Las albóndigas de pollo se pueden servir de diversas maneras: con pasta y salsa de tomate, en un bocadillo con salsa marinara y queso, o simplemente con una ensalada fresca.

También puedes añadirlas a una sopa o guiso para un plato más completo.

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