¡Una delicia suave, esponjosa y con esa farofita crocante que enamora al primer bocado! Directamente de la abuela al corazón. 

– 2 huevos 
– 1 ½ taza de azúcar 
– 3 cucharadas de mantequilla 
– 1 taza de leche tibia 
– 1 pizca de sal 
– 10 g de levadura seca (1 sobre) 
– 4 tazas de harina de trigo (aproximadamente) 
En un bol grande, mezcla los huevos, el azúcar, la mantequilla y la sal. Agrega la leche tibia con la levadura y remueve bien. Incorpora la harina poco a poco hasta obtener una masa suave y lisa.
Cubre con un paño y deja reposar por 1 hora o hasta que doble su tamaño. Luego, extiende la masa en una bandeja engrasada y deja reposar 15 minutos más. 