Ingredientes (para 6 personas):
4 yemas de huevo
250 g de mascarpone
80 g de azúcar
6 a 8 clementinas (dependiendo de su tamaño)
200 ml de nata líquida entera (muy fría)
1 cucharada de azúcar glas
1 paquete de bizcochos de soletilla
50 ml de licor (Cointreau o Grand Marnier, opcional)
1 vaina de vainilla (opcional)
Ralladura de 2 clementinas
Cacao en polvo (para decoración)
Preparación :

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Preparar las clementinas:
Pelar las clementinas (retirando toda la piel y la membrana blanca) y separarlas en gajos.
Exprime el jugo de una o dos clementinas para obtener aproximadamente 150 ml de jugo fresco.
Si quieres añadir un poco de alcohol, mezcla el jugo de clementina con el licor (Cointreau o Grand Marnier) en un bol.
Preparar la crema de mascarpone:
En un tazón grande, bata las yemas de huevo con el azúcar hasta que la mezcla esté ligera y espumosa.
En otro bol, bata la nata líquida con el azúcar glas hasta obtener picos firmes.
Incorpore suavemente el mascarpone a la mezcla de yemas de huevo, luego agregue la crema batida, levantando bien la mezcla para mantener la textura aireada.
Remojar las galletas:
Sumerge rápidamente los bizcochos de soletilla en el jugo de clementina (si has añadido alcohol, no dejes los bizcochos en el líquido durante demasiado tiempo).
Coloque una primera capa de galletas remojadas en el fondo de un plato de tiramisú o de vasitos.
Montar el tiramisú:
Extiende una capa de crema de mascarpone sobre las galletas remojadas.
Añade unos gajos de clementina fresca encima de la crema.
Repetir la operación colocando capas de galletas remojadas, crema y gajos de clementina hasta utilizar todos los ingredientes. Terminar con una capa de crema de mascarpone.
Dejar reposar:
Cubre el tiramisú y déjalo reposar en el refrigerador durante al menos 4 horas (idealmente durante la noche) para permitir que los sabores se mezclen y el tiramisú se enfríe.
Decoración:
Antes de servir, ralle la ralladura de clementina sobre el tiramisú para añadir frescura y color.
También puedes espolvorear un poco de cacao en polvo por encima para darle el toque final.
Saboreo:
Sirve este tiramisú de clementina frío para disfrutar de toda su ligereza y aromas frutales. Es un postre perfecto para ocasiones especiales o simplemente para darse un capricho con un toque de temporada. La clementina añade una nota dulce y picante que equilibra perfectamente la dulzura del mascarpone.
¡Disfruta tu comida!

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