A veces, el cáncer empieza de forma silenciosa. No hace ningún ruido ni muestra señales evidentes. Sin embargo, existen algunas señales sutiles que pueden ser motivo de preocupación.
El dolor es una forma poderosa de lenguaje corporal. Pero si el problema persiste sin una causa clara, requiere una atención especial.
Dolor en la espalda o el lado derecho : Un posible síntoma de cáncer de hígado o cáncer de mama metastásico.
Dolor pélvico : Un síntoma común del cáncer de ovario o del bazo agrandado en algunos tipos de leucemia.
Dolor abdominal recurrente : El dolor abdominal persistente puede ser un síntoma de cáncer de colon.
Tos crónica o dolor en el pecho : Si esto dura más de tres semanas, podría ser un síntoma de cáncer de pulmón.