Espolvorea sobre los rodapiés o bajo los muebles: su aroma muy penetrante mantiene alejados a los roedores de inmediato.
Clavos
Usados en sobres o como aceite esencial colocado en un algodón, difunden un calor picante que resulta insoportable para ratas y ratones.
Amoníaco diluido
Coloca un cuenco pequeño de amoníaco diluido en las zonas de riesgo. Su olor evoca al de un depredador, lo que espanta a los roedores.
Vinagre blanco
Rocía puroen zonas sensibles: su olor ácido disuade inmediatamente la instalación de plagas.
Hojas de laurel
Guárdalos en tus armarios y despensa: liberan compuestos aromáticos naturales que mantienen alejados a los intrusos.
Lana de acero perfumada
Tapa los agujeros con lana de acero empapada en aceite esencial de menta o clavo: esto bloquea física y olfativamente su paso.
Ecografía combinada con fragancias naturales
Un repelente ultrasónico electrónico, combinado con unas gotas de aceite esencial, refuerza la protección y actúa con el tiempo.